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Los despidos masivos en las empresas tecnológicas afectan a los titulares de visas H-1B

En las últimas semanas, las principales empresas tecnológicas de los Estados Unidos han sido azotadas por una serie de recortes masivos. Gigantes tecnológicos como Twitter, Apple, Uber, Meta y Google, entre otros, han despedido a cientos e incluso miles de trabajadores sin previo aviso o con muy poca anticipación, lo cual, alimenta los rumores de recesión económica. Sin embargo, para una comunidad vital de Silicon Valley, las consecuencias de los despidos van más allá de la complicación de buscar un nuevo empleo. Los titulares de la visa H-1B, que constituyen dos terceras partes de la fuerza tecnológica laboral del Silicon Valley, además de la pérdida del ingreso, enfrentan el riesgo de perder su estatus migratorio para efectos laborales y en consecuencia, la posibilidad de vivir en los Estados Unidos.

El sistema estadounidense de inmigración es notoriamente complicado, difícil, además de implicar un costo alto. Sin embargo, los inmigrantes constituyen una parte importante de la población económicamente activa del país, especialmente en el sector de la tecnología. Muchos de ellos han trabajado para fortalecer la industria tecnológica en los Estados Unidos, con la ayuda, en parte, de sus visas de inmigrantes H-1B, una de las visas de trabajo más comunes en ese país.

El impacto de perder el empleo con una H-1B

Cuando una empresa despide a un empleado cuya visa ha patrocinado, el cronómetro de los 60 días del empleado comienza a contar la cuenta regresiva. Durante este tiempo, el empleado puede encontrar otra empresa y presentarle una solicitud de visa H-1B; cambiar el estatus de la visa H-1B, o abandonar el país. Si bien se espera que los patrones reembolsen a los empleados los viáticos para regresar a su país de origen, las empresas no tienen la obligación de pagar los gastos del cónyuge, de los hijos o del menaje de casa.

family on a sofaImaginen una familia de cuatro personas viviendo en una casa en Silicon Valley. Ambos padres trabajan para empresas de tecnología con sede en los Estados Unidos. Vinieron a los Estados Unidos, con hijos aún pequeños, para obtener sus doctorados. Con una sólida formación académica, uno de los padres encontró patrocinador a través de una visa H-1B, y el cónyuge, como sucede muchas veces, obtiene una visa H-4 que le permite trabajar. A lo largo de los años, la familia se arraiga a su comunidad, paga impuestos y compra una propiedad. Como el proceso es tan largo, particularmente para los ciudadanos de India en los Estados Unidos, suele suceder que los hijos nunca han vivido en el país de origen y están centrados en sus amistades estadounidenses.

Ahora imaginen que uno de los padres con una visa H-1B estuviera entre los miles de personas que perdieron su empleo durante los recientes despidos realizados por las empresas tecnológicas. Dentro de 60 días, tendría que luchar por encontrar un nuevo patrón dispuesto a patrocinar su visa. Si tiene suerte, la familia podrá continuar con su vida como hasta entonces. Si no tiene éxito, las visas de ambos padres se cancelarán y ni ellos ni los hijos podrán permanecer en los Estados Unidos. Todos sus contactos personales y profesionales son estadounidenses, pero aun así necesitarán abandonar el país o correrán el riesgo de cometer un delito migratorio, que les prohibiría regresar al país, a veces incluso como turistas.

Una situación hipotética ahora es una situación estresante

Brandon MeyerComo comenta Brandon Meyer, fundador y Socio Director de Meyer Law Group, con sede en San Francisco: “Los despidos en la industria tecnológica están causando problemas reales para las familias perjudicadas por visas de trabajo para no inmigrantes. Debemos recordar que muchas de estas familias han vivido en los Estados Unidos durante toda su trayectoria profesional e incluso desde la época de universidad. A menudo sus hijos han pasado muy poco tiempo en sus “países de origen” y ahora asisten a escuelas estadounidenses. Las empresas tecnológicas están haciendo lo que pueden para facilitar la transición, pero el ciclo económico está ejerciendo presión sobre todos. Es lamentable ver que personas tan inteligentes y trabajadoras se vean forzadas a abandonar los Estados Unidos. A menudo, una visa EB-5 puede ser la solución a este problema actual.”

Innumerables inmigrantes, con vidas, casas, amistades e incluso con hijos nacidos en los Estados Unidos, han tenido que enfrentar esta realidad del desarraigo. Es por esta razón que el contar con una Green Card y una residencia permanente es tan importante. O contar con un permiso de trabajo (EAD) y una tarjeta de viaje (AP) vinculados a una inversión EB-5 también funciona. En ambos casos no necesita estar patrocinado y puede trabajar para cualquier empresa, incluso puede comenzar su propio negocio.

“Tenemos muchos clientes que están en los Estados Unidos con visas H-1B/L-1A ó B. Si pierden su empleo, su estatus legal finalizará en 60 días. El paso inmediato para los titulares de visas H-1B es encontrar un nuevo patrón como patrocinador, con la esperanza de que eso suceda dentro de los 60 días. En la mayoría de los casos, no necesitan volver a pasar por el proceso de sorteo. Las opciones para los titulares de la visa L-1 suelen ser extremadamente limitadas. Cuando no pueden encontrar un empleo dentro de los 60 días, buscamos cambiarles su estatus. Si su cónyuge tiene una visa H-1B, pueden cambiar a una H-4 y continuar con la búsqueda de un empleo. Alternativamente pueden cambiar a un estatus B-1/B-2 para poder permanecer en el país durante 6 meses cada vez. Las visas L-1 no pueden transferirse a otro patrón L-1; a menudo están sujetos a sorteo de visa H-1B y es posible que no puedan cambiar a otros tipos de visa como la E-1/E-2/E-3, O-1 y/o TN. Para muchos titulares de la visa H-1B/L-1A/B, la idea de empacar a toda una familia y toda una vida en 60 días no es realista”.

Nuevas presiones para obtener visas H-1B

Obtener una visa H-1B es de por sí bastante difícil. A pesar de depender de la mano de obra inmigrante para mantener su competitividad internacional, Estados Unidos no facilita la obtención de una visa H-1B. Los estudiantes internacionales que deseen hacer la transición a una visa H-1B después de finalizar sus estudios en los Estados Unidos, y para lo cual contaban con una visa F-1, tendrán primero que competir contra la fuerza laboral nacida en los Estados Unidos y después deberán competir contra los titulares de una Green Card y de un permiso EAD, cuyos patrones no necesitan realizar pasos administrativos adicionales antes de que los trabajadores puedan realizar su trabajo. En contraste, el costo para el patrón de patrocinar una visa F-1 OPT o una H-1B, incluidos los honorarios por cuestiones legales, es de $4,000 a $8,000 dólares.

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Muchos patrones incluso se rehúsan a entrevistar candidatos que necesitarán que se les patrocine una visa. La razón en parte es por el costo, pero también la incertidumbre. El no conseguir una entrevista, detiene el sueño americano de muchos candidatos talentosos.

Incluso si un inmigrante encuentra a un patrón dispuesto a patrocinar una visa H-1B (una probabilidad que dependerá del campo en el que desee ingresar); después de hacer su solicitud H-1B, es muy probable que el sorteo no les favorezca. Los Estados Unidos emite 86,000 visas H-1B cada año, pero USCIS recibe más de cinco veces esa cantidad de solicitudes. Los solicitantes con maestría tienen mayor oportunidad porque pueden tener un segundo sorteo, pero las tasas de aceptación generales en 2021 fueron sólo del 23%.

Para aquellos que logran tener éxito dentro del sistema y obtener la codiciada visa de trabajo, el camino por recorrer tendrá sus propios obstáculos. La mayoría de las visas H-1B serán válidas durante tres años, con posibilidades de renovación por otros tres. Sin embargo, después de llegar a los seis años como máximo, el trabajador debe abandonar los Estados Unidos durante al menos un año y pasar por el filtro nuevamente para poder regresar.

La inversión evita el proceso H-1B

Por decirlo de una manera suave, el proceso es injusto y potencialmente pierde a los mejores y más brillantes ante las dificultades que el sistema les impone innecesariamente. Para las familias que tienen activos para invertir, el proceso EB-5 es mucho más sencillo. Los estudiantes que cuentan con la visa F-1 o las transferencias corporativas con una visa L-1, pueden realizar un “ajuste de estatus concurrente” al invertir y después recibir el permiso de trabajo EAD y la tarjeta de viaje AP, en un plazo de 6 a 8 meses. Al contar con estas tarjetas, las personas pueden trabajar donde deseen mientras esperan a que USCIS procese su solicitud EB-5.

Los trabajadores inmigrantes aportan un valor vital e irremplazable a las empresas estadounidenses, especialmente en las áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Es lamentable ver, que personas tan inteligentes y trabajadoras se vean forzadas a abandonar los Estados Unidos. Estos trabajadores son una de las razones por las que los Estados Unidos sigue siendo líder en la innovación tecnológica. Sin embargo, conforme al régimen H-1B, se ven obligados a pasar a través de este proceso riguroso e innecesariamente complejo. Para aquellos afortunados que pueden afrontar los requisitos de inversión para una visa EB-5, el proceso es mucho más fácil.

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