La Administración Trump ha propuesto nuevas normas que amplían la recopilación de datos biométricos de los inmigrantes para incluir a los patrocinadores, tanto empleadores como familiares, así como datos de ADN, escaneos de iris, voz y huellas de la palma de la mano (más allá de las huellas dactilares, fotos y firmas habituales).
Además, la normativa propuesta exigiría que estos datos se almacenen incluso después de que un inmigrante obtenga la ciudadanía. Actualmente (a septiembre de 2020), la nueva normativa está abierta a consulta pública en Estados Unidos, pero, de aprobarse, muchos consideran que supondría una grave amenaza para la privacidad de los inmigrantes, los empleadores y los ciudadanos estadounidenses.
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