La residencia en Estados Unidos, antes vista principalmente como un hito para el desarrollo profesional, es percibida cada vez más por las familias indias como un activo estratégico a largo plazo. Más allá de facilitar únicamente el trabajo y la movilidad, la Tarjeta Verde se está convirtiendo en un elemento central de la planificación familiar integral, integrando la educación, la estructuración financiera, las oportunidades de inversión y la seguridad intergeneracional. Este cambio es particularmente evidente entre las personas con visas temporales como la F-1 y la H-1B, quienes exploran vías más permanentes basadas en la inversión.
Chaitrali Karve, Directora Sénior para Norteamérica de LCR Capital Partners, señala que esta perspectiva es especialmente relevante en el mercado laboral actual. Explica: “Para el año fiscal 2026, el USCIS recibió solicitudes de aproximadamente 336 153 beneficiarios únicos de la visa H-1B, pero solo 118 660 fueron seleccionados para competir por el límite anual de 85 000 visas, lo que representa una tasa de selección de aproximadamente el 35.3 %. En la práctica, muchos profesionales altamente cualificados aún deben basar decisiones importantes sobre su carrera en un sistema de lotería. La residencia permanente elimina esa incertidumbre”.